El vínculo materno-filial es el vínculo social primordial entre individuos de la misma especie, definiendo como vínculos sociales a aquellas relaciones afectivas entre individuos, para las cuales los mismos presentan comportamientos con motivación propia, tendientes a propiciar la proximidad y la cohesión del grupo.
La formación de vínculos sociales estrechos resulta esencial para el bienestar de los individuos de especies animales sociales, por lo que se ha estudiado ampliamente su desarrollo e importancia, encontrando grandes semejanzas en los aspectos biológicos de estos vínculos en diversas especies animales.
Los patrones de comportamiento social afiliativo son aquellos que favorecen el desarrollo y mantenimiento de relaciones o vínculos sociales duraderos 1, como la relación entre padre (con mayor frecuencia la madre) e hijos y entre compañeros sexuales. Por lo tanto, las conductas afiliativas están comprendidas dentro de los patrones de comportamiento sexual, parental o maternal y de agregación social. Respecto al vínculo materno-filial objeto de este capítulo, comprenden la búsqueda de proximidad, el contacto corporal estrecho (vinculado también al comportamiento termorregulador), la lactancia y el aseo de la cría 2.
Neurobiología del vínculo materno-filial en felinos
